Buscar
  • Oli Hernández

SUMÉRGETE


Oli Hernández escribe la siguiente Reflexión mientras se encuentra Internada en el Hospital Carlos Mc Gregor Ciudad de México. Oremos porque nuestro Dios multiplique las Células madre que hacen falta, Él sabe como hacerlo...

Algunas cosas que tememos, a la larga pueden convertirse en la esperanza de nuestra vida, especialmente cuando llegamos a entender mejor el carácter de Dios, él nos dirige al siguiente paso en el momento apropiado.

El pasado septiembre me sometí nuevamente a un estudio PET para ver los resultados después de las quimioterapias, nuestro Dios ha manifestado su misericordia ya que no se encontró presencia de células cancerosas. Sin embargo como el guerrero Naamán ha sido necesario sumergirme una vez más, la hematóloga me explicó que era necesario continuar el tratamiento y realizar un trasplante autólogo, esto quiere decir que yo misma me donaré células madre.

¿Qué son las células madre? Son las que producen todas las células que producen la sangre, las células son las propias porque así no hay riesgo de que mi cuerpo no las reconozca, en otros casos se hace el trasplante alógenico que es cuando alguien te dona células pero es de alto riesgo ya que el cuerpo podría no reconocerlas aunque sean compatibles como las de tus hermanos.

¿Y cómo salen las células de la médula? Para esto me aplican durante 5 días unas inyecciones de Filgrastim en dosis altas, este medicamento hace que se multipliquen las células tanto que ya no caben en la médula ósea y se salen al torrente sanguíneo, y ese es el momento idóneo para que me conecten a la máquina que las extrae mediante un catéter que previamente se me colocó llamado mahurkar el cual va conectado en una vena cerca del cuello con flujo muy abundante, una vez que son extraídas las guardan en un refrigerador. A este procedimiento le llaman cosecha o recolección. Que increíble!!! ¿Verdad?

Hasta aquí todo bien, pero viene el problema al obtener las células. Una persona que nunca ha recibido quimioterapia puede recolectar en una sola extracción sin problema 7 millones de células o más. Una persona con antecedentes de quimioterapia tiene una médula muy débil que no alcanza a generar esas cantidades.

¿Cuántas células necesito? Mínimo 3 millones de células, es por eso que llevo una semana aquí en mi segunda casa Hospital Carlos Mc Gregor, ya que voy con la tercera cosecha debido a que en las dos primeras solo reuní 1.75 y 0.25 en total 2 millones, la cosecha ha sido mínima.

El plan B en el que estoy actualmente es que me sometieron a otra quimioterapia de menor intensidad con la cual esperan que se logre estimular mi médula ósea y así cuando apliquen el filgrastim puedan obtener las células requeridas, esto me lleva a estar internada varios días donde tengo cuidados especiales, y no asomo ni la nariz de la recámara ya que mi sistema inmunológico está por los suelos y por lo tanto propensa a infecciones.

Si todo va bien la tercera cosecha se realizará la próxima semana en el Banco de Sangre de Centro Médico Siglo XXI.

El siguiente paso sería internarme nuevamente y pasarme otra quimioterapia, la más fuerte de todas que acaba con todo bueno y malo, que será como estar en 0 en cuanto a células madre y es cuando me transfundirán las células previamente recolectadas y así comiencen a reproducirse en la médula ósea, es como nacer de nuevo con el fin de que la enfermedad no regrese.

Esto impacta en varios aspectos principalmente extrañar a mi familia, la gran ayuda es que tengo aquí libros que hacen más amena la estancia, tengo oportunidad de reflexionar y orar fervientemente.

Tengo la certeza de que Dios escucha y responde las oraciones y no debemos atemorizarnos frente a las pruebas, sino soportarlas con paciencia.

A veces no tenemos tanto éxito en el mundo y sin embargo nos sentimos plenos con trabajo, familia y sin enfermedades, pareciera que no necesitamos nada, ahora nos imaginamos al guerrero Naamán que derrotó a tantos ejércitos enemigos un hombre que no carecía de nada, tenía los mejores carruajes, la mejor vestimenta y la mejor comida, cuando de la noche a la mañana cae sobre él lepra la peor enfermedad de esos tiempos y para curarse necesita sumergirse en el río más sucio habiendo mejores, así un día normal estamos con la familia disfrutando una tarde hermosa, aparentemente todo corre con normalidad y uno de esos días el hematólogo encargado de trasplantes te dice que con las células recolectadas quedas fuera de protocolo para el trasplante. Y te propone la tercera opción, será que Dios nos llama a tener paciencia y aceptar con humildad lo que tiene planeado para nosotros.

A lo mejor tu problema no es de lepra cómo Naamán o no es de recolección de células como yo, tus problemas son totalmente distintos pero sé que la salida de todos es única, quizá te has arrodillado muchas veces y no ves cambios, no te canses de sumergirte, no dejes de hacerlo, cuando sientas que tus fuerzas son insuficientes píde fuerzas, debemos buscar para encontrar, debemos pedir para recibir, debemos llamar para que las puertas se nos abran pero sobre todo pedir a Dios humildad, sabiduría, valor y que aumente nuestra fe.

Sumergirse es sufrimiento, pero tenemos la esperanza de ser limpios y sanos!!!

Sumérgete una vez más!!!


3 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo